El Gastor está enclavado en la falda septentrional del Cerro o Tajo Algarín (1067m), del árabe algar, cueva, también llamado, por error mantenido, Lagarín. Enfrente se alza, formando parte del mismo macizo calizo de época jurásica, su “hermano” el Cerro Las Grajas (1042m). Desde las cimas de ambos se divisan impresionantes vistas de los mayores picos del Parque de la Sierra de Grazalema, la malagueña Sierra de las Nieves y las poblaciones de Zahara, Montecorto, Olvera, Algodonales, Villamartín, Puerto Serrano, Montellano, Pruna… De ello vino el eslogan turístico de El Gastor: Balcón de los pueblos blancos.
En la ladera de Las Grajas que mira al valle por donde discurre -en tiempos de lluvia- el arroyo de la Angostura, se conserva, excavado en 1975, el dolmen del Charcón o del Gigante, la huella más representativa de las primeras comunidades que habitaron estos parajes en la Edad del Cobre, con datación de unos 6000 años.
En el solar de El Gastor o en sus cercanías existió en época andalusí al-Qastur, que probablemente fue -como hipótesis más probable- una pequeña población nacida a partir de una atalaya que se levantaría en la cumbre del Algarín como punto intermedio de control y comunicación entre las plazas de Olvera y Zahara, la andalusí al-Sajra Abbad, de la que probablemente dependería.
En estas primeras alturas de la Sierra de Cádiz y de la Serranía de Ronda estaba la conflictiva frontera del reino nazarí de Granada con el territorio conquistado por Castilla desde mediados del siglo XIII.
En 1407 Zahara y El Gastor fueron tomados por el infante de Castilla Fernando de Antequera, que volverían a caer en manos andalusíes en 1481 aunque por poco tiempo pues Zahara fue definitivamente reconquistada en 1483 por el marqués de Cádiz Rodrigo Ponce de León. Quedó entonces integrado El Gastor -llamado entonces Castuera- en el término y jurisdicción de Zahara, como continuó hasta 1834, cuando El Gastor se independizó y comenzó su propia historia.
Zahara, el Tajo Algarín y Las Grajas en un grabado de 1564 del flamenco J. Hoefnagel. Por entonces conocían a El Gastor como Puebla de los Castores.
El mismo perfil desde la carretera de Ronda
Unos meses antes de que El Gastor se independizara de Zahara, un antiguo compañero de correrías mató al más célebre de los bandoleros, José María Hinojosa el Tempranillo (1805-1833), de quien cuenta la tradición oral que a El Gastor venía a ver a su novia o amante Rosa, en cuya casa, del s. XVIII, hoy está el Museo de usos y costumbres populares ‘José María el Tempranillo’ (abierto al público las mañanas de los sábados, domingos y festivos).
La casa-museo está en calle Alta nº2, junto al Ayuntamiento
Calles
Plaza de la Constitución, Ayuntamiento e Iglesia de San José (1747)
Arriba de la calle Alta está la Casita El Olivo
Un pinsapo encajado entre la iglesia y la Biblioteca Municipal
Calle Alta abajo
Calle Diego de El Gastor en el Corpus 2023. A la derecha la calle Alta.
Casita El Olivo, Corpus 2023
Calle de la Fuente, la “calle larga” gastoreña
Fuente de la calle de la Fuente a comienzos de los 60, cuando las casas aún no tenían agua corriente. En la casa lindera estaba el lavadero público.
Plaza de Andalucía
Tallado en el tronco de un árbol. Plaza de Andalucía.
En recuerdo al guitarrista Diego Amaya Flores (1908-1973), Diego del Gastor. Plaza de Andalucía.
La ladera del cerro Algarín que se asoma al pueblo, poblada de pinos, estuvo, como está gran parte del suelo gastoreño, copada de suertes de olivos dispersos. Pero el 27 de septiembre de 1949 una tormenta provocó una gran riada y la avenida de barro que anegó muchas casas y calles y causó la muerte a una vecina. La seguridad del pueblo no se solventó hasta 1957, cuando se cambió el curso de los dos arroyos que se desbordaron y se estabilizaron con diques y albarradas. Y para fijarlo, el suelo se reforestó con los pinos carrascos que desde entonces conforman el telón de fondo del pueblo.















































